jueves, 21 de marzo de 2019

Javier de Ponga


   Esta es la última fotografía que me envió mi amigo Javier, del Desfiladero de los Beyos, tomada dos días antes de acabar el año.

   A Javier le dediqué el libro de Ponga, junto a su mujer y a los ponguetos que me encontré durante los meses de elaboración del libro y que me ayudaron con toponimia de la zona. Javier no era de Ponga, pero había dejado una parte de su alma allí, y seguro que allí sigue.

   Apenas un mes después de la publicación del libro, mientras recorría un desfiladero a muchos kilómetros de allí, me llegó la noticia de su fallecimiento, en un accidente de trabajo. Acababa de empezar el día y me quedaban muchas horas por delante, pero ya no fui capaz de disfrutar del paisaje.

   Desde que planeé la elaboración del libro de Ponga tenía en mente que Javier apareciera en la portada. Pongueto, aunque fuera adoptivo, y montañero con miles de jornadas en las cumbres; era el protagonista perfecto, y el más justo. Pero por distintos azares, no hubo forma de coincidir en la montaña esos meses y la foto nunca se materializó.

 Javier y Arwen

   Conocí a Javier en 1989. Un año después, en la Semana Santa de 1990, coincidimos los dos en un curso de escalada de la Federación Madrileña realizado en la Pedriza del Manzanares. Nos repartieron en grupos de cuatro o cinco, cada uno con un profesor. A mí me tocó Juanjo Ruiz, que luego se disfrazaría de El Cainejo para reconstruir la primera ascensión al Urriellu en Al Filo de lo Imposible. Javier, que se llevó a su perro Makalú, tuvo de profesor los cuatro días a José Luis Arranz, un chico rubio con melenas, bajito y delgado, muy tímido, pero que unos años después era uno de los principales referentes nacionales en la escalada en hielo. Con Máximo Murcia, José Luis hizo la primera repetición de Thanatos, una pavorosa cascada de hielo en Gavarnie de más de 200 metros de altura. A Gavarnie iba a ir José Luis con Javier en 1998, pero a última hora le dejó en tierra y se fue con Jorge Pereira, otro conocido profesor de escalada. Eso a Javier le salvó la vida, porque la cascada que estaban escalando se vino abajo y murieron ambos, además de otro escalador que había en las inmediaciones.

   Javier también tuvo la oportunidad de escalar con Máximo Murcia, un alpinista de altísimo nivel, muy discreto, resistente a los elementos como si fuera un alpinista ruso o polaco. Javier lo intentó con las grandes montañas, una sola vez, en un sietemil del Pamir, pero no pudo con el ambiente competitivo y egoísta de las grandes expediciones, donde algunos escatiman esfuerzos para no gastarse y poder estar en condiciones de hacer cumbre, dejando que el mayor peso de las tareas de porteo y montaje de campamentos expriman a otros. Nunca más, se dijo, y nunca más lo volvió a intentar.

Al pie de Peña Ubiña


   Corrió durante muchos años, llegando a participar en una media maratón, pero la rodilla le obligó a olvidarse de esa faceta. Uno de los perros que tuvo le escondía las zapatillas para que no le sacara a correr. A mediados de los noventa había ido a visitar a un compañero de facultad, indio sikh, que vivía en Amritsar, la capital del mundo sikh en el Punjab que quedó del lado indio tras la partición de 1948. De allí, con la bicicleta que había llevado desde Madrid en el avión, recorrió Himachal Pradesh. Lo mismo se iba una semana al Alto Tajo con la bicicleta, que hacía senderismo en sierras de baja cota, que escalaba vías complejas en roca y hielo. Cuando fue a visitarme a Cangas del Narcea en el año 2004, en que hicimos una ruta por sus montañas, me sorprendió que me pidiera bajar el ritmo. Aún no sabía por qué a veces se encontraba tan cansado, pero no tardaron en decírselo: era diabético. Eso no le impidió seguir haciendo grandes recorridos en bicicleta de montaña o escalar, como tampoco fueron obstáculo para ello sus vértebras lumbares o un hombro cada vez más dañado. Javier era duro como una piedra y nada le amilanaba.

 En el Monte el Gato, con el Cueto de Arbas al fondo

   Bueno, algo sí: la familia. Con tres hijos, colgado en artificial y en solitario en una pared de los Galayos se preguntó un día aquello de "¿qué hago yo aquí arriba?" Bajó el pistón, pero decía que su profesión de trabajos verticales le obligaba moralmente a seguir escalando, porque él se anunciaba como escalador y tenía que mantenerse al día en los nuevos materiales y técnicas. Unos años después me llegó a mí el hacerme esa misma pregunta que se hizo él en Galayos. Fui con Javier a Peña Ubiña, un noviembre que trajo un frente frío más copioso de nieve de lo habitual, y nos encaramamos a la cara noroeste, la que da a Torrebarrio. Allí, en un ensamble con un hielo inestable, porque aún no era invierno, un mes antes de que naciera mi hija mayor decidí que aquello ya no tenía sentido. Dos semanas más tarde, en la misma Pedriza donde escalé la primera vez, lo hice también por última.

 Con Pepe, único habitante de Corros durante veinticinco años. Odiaba llamar la atención y dudé si poner esta foto porque parece indicar todo lo contrario; la cuestión es que no llevó camiseta normal bajo la camiseta térmica y se asaba cuando empezó el calor. Recurrió al viejo truco de poner la camiseta protegiendo los hombros del roce de la mochila para no ir con la sauna a cuestas.


   Javier tenía el don de contagiar entusiasmos de los que ni siquiera tenía intención. En el verano de 2018, en una visita a Ponga donde no pudimos ir de monte porque estaba mal día, salió el tema de la escalada en mixto, los corredores, lo que más echo de menos de todo aquello. Salió de común acuerdo, de forma espontánea, sin proselitismo por su parte, intentarlo en Picos el invierno para el que ya no quedaba tanto. Después de catorce años sin hacer más que ocasionales trepadas a cumbres medianas, decidí ponerme manos a la obra y entrenar un poco. Quizá fui demasiado rápido porque el hombro crujió, que unido a otras averías de correr en asfalto me hizo advertir a Javier de que este invierno no iba a poder ser. Lo que no sabía es que ya no habría más inviernos.

 Dos momentos en Peña Ubiña 



   Lo habitual cuando se habla de alguien que ya no está es silenciar lo negativo y resaltar lo positivo, o incluso inventarlo. Yo tengo testigos que pueden afirmar lo que dije durante años de Javier y que ahora repito: que nunca decía una palabra más alta que otra, que nunca tenía un mal gesto, y que era una persona muy noble. Javier pasó por el mundo sin meter ruido, disfrutando de sus pasiones sin hablar de sus logros, que solo hizo para sí. He buscado en internet su nombre y solo encontré una referencia de un compañero de escaladas en un foro de montaña, muy breve, con esta foto que viene a continuación, despidiéndose de él. Toda una vida de esfuerzo, de pasión, de ilusión, de luchar contra la adversidad física que pretendía impedirle practicar sus aficiones, para el gran público es como si no hubiera existido.



   Lo curioso es que pienso que en el fondo eso es como debería ser siempre. Sus familiares y amigos y aquellos que le importaron sí saben de su vida y de sus méritos. Lo que piensen los demás, en un mundo de ego y vanidad, donde mediocres sin calidad humana reciben vanos aplausos que no les ayudan a salir de su miseria moral, no tiene ningún valor. A unos (los famosos) y a otros (los que les elevan a la categoría) nadie les recordará en unas décadas, igual que nadie recordará a Javier. Pero por lo menos él sí hizo que el mundo, o por lo menos el mundo que entraba en contacto con él, fuera un lugar un poco mejor, un poco más amable. El poder de una palabra amable aquí y de una sonrisa sincera allí es formidable; te alegra el día, te saca de un bajón anímico cuando todo a tu alrededor parece hostil. Y es gratis. El que te lo da no te pide nada a cambio. Eso es lo más valioso de todo.

 Cumbre de Peña Ubiña. ¿Por qué cumbre andarás ahora, amigo?

   Javier, no sé dónde andarás ahora, pero sé que tienes que estar en alguna parte. Esto no puede quedar así. Tendremos que volver a encontrarnos, donde tú quieras, aunque no haya montañas a la vista. No me puedes dejar huérfano de tu amistad, de tu humanidad, de tu ejemplo. Ni a mí ni a ninguno de los que te hemos valorado tanto.

   Con Javier acaba para mí una etapa. Era el último amigo escalador que quedaba de mi generación. Ya no tengo con quién hablar de montañas. Ahora ya sé que ya no volveré a escalar.
 


jueves, 21 de febrero de 2019

PARQUE NATURAL DE PONGA. 20 RUTAS A PIE


   El Parque Natural de Ponga es un anticipo de los Picos de Europa, con sus grandes desfiladeros y paredes, pero sus bosques son más extensos y carece de masificación turística. Sus poblaciones son muy atractivas y sus rutas de una gran variedad, aunque abundan para montañeros con una cierta experiencia.

   Cada ruta a pie del libro incluye un detallado mapa topográfico, perfil altitudinal, descripción precisa del desarrollo del itinerario y numerosas fotografías que permiten identificar las diferentes vistas que encontraremos durante el recorrido. Para aquellos que solo deseen realizar itinerarios suaves o de corta duración, se ha incluido un listado de 11 opciones, a partir de las 20 rutas descritas, con tramos de interés que se pueden realizar cómodamente.



Incluye:
- 24 mapas topográficos a todo color
- Abundantes panorámicas para identificar cumbres
- 420 fotografías


Características del libro:
Autor: Alberto Álvarez Ruiz
P.V.P.: 17 €
I.S.B.N.: 978-84-948718-2-5
Año 2019
Dimensiones: 10 x 19 cm
288 páginas
Encuadernación: rústica con solapas
Fotografías en color


ÍNDICE DEL LIBRO:

Presentación

DATOS GENERALES
Sobre el libro
Consejos

EL NORTE DE PONGA
Mapa del Norte de Ponga
 
Ruta nº 1. Mota Cetín
Ruta nº 2. Pico el Cuniu
Ruta nº 3. Valle Moru
Ruta nº 4. Alto los Foyos
Ruta nº 5. La Huérfana
Ruta nº 6. Pico Pierzu

AL SUR DE BELEÑO
Mapa de Al Sur de Beleño

Ruta nº 7. Valle del Ponga
Ruta nº 8. Peña Suanciu o Peña la Fresneda
Ruta nº 9. Maciédome
Ruta nº 10. Colláu Zorru
Ruta nº 11. Pico el Abedular
Ruta nº 12. Pileñes
Ruta nº 13. Peña Ten

LA VERTIENTE DEL SELLA
Mapa de la Vertiente del Sella

Ruta nº 14. Bosque de Peloño
Ruta nº 15. Sen de los Mulos
Ruta nº 16. Peña Subes
Ruta nº 17. Peña Salón (desde Les Bedules)
Ruta nº 18. Senda del Cartero y Peña Salón
Ruta nº 19. La Roble o Carriá
Ruta nº 20. Jucantu

APÉNDICES
Paseos y rutas fáciles
Listados
Bibliografía y cartografía



INTERIOR DEL LIBRO:











miércoles, 5 de diciembre de 2018

EL ESCORIAL - SIERRA DE MALAGÓN. MAPA EXCURSIONISTA Y TURÍSTICO


   Este mapa abarca el extremo sur de la sierra de Guadarrama, en la confluencia de Madrid, Segovia y Ávila, más el brazo montañoso de la sierra de Malagón, que sirve de límite entre ambas provincias castellanoleonesas. Los paisajes son muy cambiantes, de las extensiones de coníferas de la sierra de Guadarrama o la Tierra de Pinares a los llanos cerealistas bordeados de encinares y salpicados de berrocales, con un gran contraste visual entre las altas cimas guadarrameñas y el próximo llano castellano.

   En la vertiente madrileña el mapa muestra lugares tan populares como La Jarosa, el valle de Cuelgamuros, el Pinar de Abantos o Las Machotas, con la vertiente más visitada de conocidas cumbres como La Peñota, Cabeza Lijar o el propio Abantos. El entorno de San Lorenzo de El Escorial es rico en elementos históricos, puentes, palacios y lagunas, siendo el Pinar de Abantos y el Bosque de la Herrería dos de los mejores pinares de toda la sierra de Guadarrama. 

   La porción de Segovia incluye los Pinares de Aguas Vertientes, frente a San Rafael y El Espinar; el valle del río Moros, con sus múltiples refugios y la extensa área recreativa de La Panera; la sierra conocida como La Mujer Muerta, con las máximas alturas del mapa, más su continuación por la pelada sierra del Quintanar; los solitarios montes-isla de Los Calocos; o el Berrocal de Zarzuela del Monte, con sus sugerentes peñascos multiformes.

   A caballo entre Ávila y Segovia se extiende el Campo Azálvaro, una enorme planicie deshabitada a gran altura con abundancia de humedales y turberas; en uno de sus extremos se eleva la sierra de Ojos Albos, con un gran encinar centenario al norte del pueblo del mismo nombre o las pinturas rupestres de Peña Mingubela. Los montes de Peguerinos son uno de los lugares fundamentales de la sierra de Guadarrama, con su red de pistas forestales idóneas para recorrer en bicicleta de montaña. Al sur de Las Navas del Marqués y Navalperal de Pinares da comienzo otro universo, la masa interminable boscosa conocida como la Tierra de Pinares (de Ávila).

   Como elemento común a las tres provincias del mapa tenemos los incontables vestigios de la Guerra Civil, en forma de fortines, trincheras, puestos de tirador, puestos de mando, polvorines, etc. Algunos de ellos están señalizados formando parte de itinerarios mientras que otros permanecen parcialmente ocultos.

   Para el visitante no montañero hay multitud de opciones para visitar en este área, como el rico conjunto arquitectónico de El Escorial, el Valle de los Caídos, innumerables áreas recreativas o merenderos, el arte románico segoviano o una de las mayores concentraciones de hornos de cal de España.

Principales referencias del mapa:

- Valle del río Moros
- Abantos, Cabeza Lijar y Cueva Valiente
- Las Machotas y Cerro de San Benito
- La Mujer Muerta y sierra del Quintanar
- Montes de Peguerinos y La Jarosa
- Sierra de Ojos Albos
- Campo Azálvaro y Dehesa de La Cepeda
- Las Navas del Marqués, San Rafael, El Espinar
- Los Calocos y Berrocal de Zarzuela del Monte

Características del mapa:

Autor: Alberto Álvarez Ruiz
P.V.P.: 9 €
I.S.B.N.: 978-84-948718-1-8
Año 2018
Dimensiones: 99 x 67,2 cm. (abierto) y 11 x 22,4 cm (plegado)
Escala: 1:50.000
Equidistancia curvas de nivel: 20 metros
Equidistancia curvas maestras: 100 metros
Cuadrícula UTM cada 1000 metros
Coordenadas Geográficas cada 5´
Carreteras
Pistas forestales, caminos, senderos y recorridos señalizados con hitos
Senderos de Pequeño Recorrido (PR) y de Gran Recorrido (GR)
Aparcamientos, refugios, merenderos y fuentes
Hoteles, alojamientos rurales, albergues y cámpings
Centros de interpretación y museos


Para aquellos que utilicen navegador GPS, el mapa es georreferenciable, ya que muestra las coordenadas UTM y Geográficas en los bordes del mapa.





LISTADO DE PUEBLOS DEL MAPA:


Provincia de Ávila
  • Aldeavieja
  • Blascoeles
  • El Herradón
  • Hoyo de la Guija
  • La Cañada
  • Las Navas del Marqués
  • Maello
  • Mediana de Voltoya
  • Navalperal de Pinares
  • Ojos Albos
  • Peguerinos
  • San Bartolomé de Pinares
  • Urraca-Miguel
Provincia de Segovia
  • El Espinar
  • Ituero y Lama
  • La Estación de El Espinar
  • Los Ángeles de San Rafael
  • Navas de San Antonio
  • Prados
  • San Rafael
  • Vegas de Matute
  • Villacastín
  • Zarzuela del Monte
Comunidad de Madrid
  • Cercedilla
  • El Escorial
  • El Pimpollar
  • Guadarrama
  • La Cereda
  • La Estación (de Santa María de la Alameda)
  • La Hoya
  • La Paradilla
  • Las Herreras
  • Los Molinos
  • Navalespino
  • Peralejo
  • Robledo de Chavela
  • Robledondo
  • San Lorenzo de El Escorial
  • Santa María de la Alameda
  • Zarzalejo

lunes, 25 de junio de 2018

PARQUE NATURAL DE REDES. 25 RUTAS A PIE


El Parque Natural de Redes, de rápido y cómodo acceso rodado desde el centro de Asturias, ofrece un amplísimo repertorio de itinerarios a pie, desde cortos paseos de escaso desnivel a rutas muy largas en los confines de este espacio natural, a través de inmensos bosques y rodeados de hermosas y esbeltas montañas.

Cada ruta a pie del libro incluye un detallado mapa topográfico, perfil altitudinal, descripción precisa del desarrollo del itinerario y numerosas fotografías que permiten identificar las diferentes vistas que encontraremos durante el recorrido. Para aquellos que solo deseen realizar itinerarios suaves o de corta duración, se ha incluido un listado de 16 opciones, a partir de las 25 rutas descritas, con tramos de interés que se pueden realizar cómodamente.

Incluye:
- Ruta del Alba, Desfiladero de los Arrudos, Brañagallones
- 28 mapas topográficos a todo color
- Abundantes panorámicas para identificar cumbres
- 550 fotografías

Características del libro:
Autor: Alberto Álvarez Ruiz
P.V.P.: 17 €
I.S.B.N.: 978-84-948718-0-1
Año 2018
Dimensiones: 10 x 19 cm
288 páginas
Encuadernación: rústica con solapas
Fotografías en color





ÍNDICE DEL LIBRO:

Presentación

DATOS GENERALES
Sobre el libro
Redes

SOBRESCOBIO
Mapa de Sobrescobio
 
Ruta nº 1. Peña la Xamoca
Ruta nº 2. La Gamonal
Ruta nº 3. Barranco de Anzó y La Muezca
Ruta nº 4. Castañeru Montés
Ruta nº 5. Torreón de Villamorey
Ruta nº 6. Sierra del Crespón
Ruta nº 7. Peña Cullargayos
Ruta nº 8. Ruta del Alba

CASO
Mapa de Caso

Ruta nº 9. Pico Facéu
Ruta nº 10. Sierra de la Trapa
Ruta nº 11. Peña la Ordaliega
Ruta nº 12. Foz del Infierno y Foz de Moñacos
Ruta nº 13. Peña Crespa o Los Tornos
Ruta nº 14. Requexón o Porrón de Valdunes
Ruta nº 15. Tiatordos
Ruta nº 16. Maciédome
Ruta nº 17. Piqueru
Ruta nº 18. Peña Riegos
Ruta nº 19. Retriñón
Ruta nº 20. Desfiladero de los Arrudos
Ruta nº 21. Foz de Cebatón, Peña Blanca y Peña el Casar
Ruta nº 22. Visu la Grande
Ruta nº 23. Lago Ubales
Ruta nº 24. Brañagallones y Cantu l´Osu
Ruta nº 25. Tabayón de Mongayu

APÉNDICES
Paseos y rutas fáciles
Listados
Bibliografía y cartografía


INTERIOR DEL LIBRO











sábado, 26 de mayo de 2018

PARQUE NATURAL DE SOMIEDO. 30 RUTAS A PIE

  

    Al estereotipo de montaña asturiana de verdes prados y verticales paredes blancas de caliza, Somiedo une un elemento muy particular y único: varios cientos de cabañas con cubierta vegetal. Los recorridos por este Parque Natural, el más visitado de Asturias, transcurren de majada en majada —llamadas aquí brañas— y de pradera en pradera, incluyendo entre sus opciones el mayor conjunto de lagos de la cordillera Cantábrica.

   Cada ruta a pie del libro incluye un detallado mapa topográfico, perfil altitudinal, descripción precisa del desarrollo del itinerario y numerosas fotografías que permiten identificar las diferentes vistas que encontraremos durante el recorrido. Para aquellos que solo deseen realizar itinerarios suaves o de corta duración, se ha incluido un listado de 18 opciones, a partir de las 30 rutas descritas, con tramos de interés que se pueden realizar cómodamente.

  Incluye:
- Lagos de Saliencia, Lago del Valle, braña de La Pornacal
- Ascensiones a 11 cumbres de 2.000 metros de altitud, 
- 36 mapas topográficos a todo color
- 550 fotografías

Características del libro:
Autor: Alberto Álvarez Ruiz
P.V.P.: 18 €
I.S.B.N.: 978-84-943474-9-8
Año 2018
Dimensiones: 10 x 19 cm
304 páginas
Encuadernación: rústica con solapas
Fotografías en color



ÍNDICE DEL LIBRO:
 

 Presentación

DATOS GENERALES

Sobre el libro
Somiedo

EL NORTE DE SOMIEDO
Mapa del Norte de Somiedo
 
Ruta nº 1. Brañas de Santiago y Clavichas
Ruta nº 2. Brañas de Valcárcel y Pico Monegro
Ruta nº 3. Brañas de Las Viñas
Ruta nº 4. Brañas de Busbarraz y Piedrajueves

VALLE DE SALIENCIA
Mapa del Valle de Saliencia

Ruta nº 5. Peña el Micho
Ruta nº 6. Brañas de Arbellales y Saliencia
Ruta nº 7. Foz de Arroxos y braña de La Mesa
Ruta nº 8. El Muñón y Los Bígaros
Ruta nº 9. Lagos de Saliencia y Peña de La Calabazosa
Ruta nº 10. Lagos de Saliencia y El Tarambico

VALLE DE LAGO
Mapa del Valle de Lago

Ruta nº 11. Brañas de La L.lamera
Ruta nº 12. Veiga de Camayor, Picos Albos y Lago del Valle
Ruta nº 13. Peña Orniz y Lago del Valle
Ruta nº 14. Braña de Murias L.longas
Ruta nº 15. Peña Chana
Ruta nº 16. Peña Salgada (desde Valle de Lago)
Ruta nº 17. Hayedo de la Enramada y braña de Mumián

DE LA POLA AL PUERTO
Mapa de La Pola al Puerto

Ruta nº 18. Brañas de Perlunes y Aguino
Ruta nº 19. Braña de Mumián (desde El L.lamardal)
Ruta nº 20. Peña Salgada, Valdecuélabre y Mumián
Ruta nº 21. El Mocosu
Ruta nº 22. La Penouta
Ruta nº 23. Cornón (desde el pto. de Somiedo)
Ruta nº 24. Peña Salgada (desde el pto. de Somiedo)

VALLE DEL PIGÜEÑA
Mapa del Valle del Pigüeña

Ruta nº 25. La Pornacal, Peñas del Nuncio y Cornón
Ruta nº 26. Pico Cebol.leo
Ruta nº 27. Pico del Niseiro
Ruta nº 28. Brañas de La Rebollada
Ruta nº 29. Brañas de Robledo
Ruta nº 30. Brañas de Santullano

APÉNDICES
Paseos y rutas fáciles
Listados
Bibliografía y cartografía



INTERIOR DEL LIBRO: